Más de 70 representantes de los centros de estudiantes de los 13 colegios con enseñanza media de la Red Educacional Ignaciana (REI), como lo es CJAL, se reunieron el 15 y 16 de mayo en la Cumbre Estudiantil 2025, con el propósito de proyectar un liderazgo más justo, comprometido y transformador.
Este año, el encuentro se desarrolló bajo el lema “Convivir para transformar: discernir el liderazgo para servir”, consigna que invitó a relevar la convivencia como una práctica cotidiana, un aprendizaje compartido y una responsabilidad de toda la comunidad educativa.
En esta ocasión, asistieron desde nuestro colegio los estudiantes Benjamín Sepúlveda, Andrés Barrios, Gustavo Vargas, Daniel Zubieta, Simón Parra, Eloisa Herrera y Santiago Varela.
Hoy en día la participación del estudiantado y el fortalecimiento de sus liderazgos se vuelve clave, ya que los Centros de Estudiantes tienen un rol fundamental en la articulación de los diferentes niveles de la comunidad escolar. Esta cumbre, entonces, se abre como una oportunidad concreta de innovación en la cultura escolar juvenil, promoviendo liderazgos que puedan influir en los modos de gestión y contribuir a transformar los climas escolares desde dentro.
Durante el encuentro, las y los estudiantes trabajaron en torno a tres grandes ejes:
- La participación protagónica de las y los jóvenes.
- El liderazgo ignaciano, orientado al servicio y el bien común.
- La convivencia escolar, entendida como un aprendizaje vital y transformador.
El trabajo se realizó a partir de la revisión crítica del Ideario Educativo Común de la REI, junto al apoyo de la compañía de teatro “No Más”, que facilitó espacios de sensibilización y reflexión en torno al buen trato, reconociendo las barreras que impiden la construcción de ambientes sanos y proponiendo caminos para superarlas colectivamente.
Fernanda Mayora, coordinadora de la experiencia, comenta: “Somos las experiencias que vivimos. Por lo tanto, instancias como estas, donde hay colegios con una gran diversidad de contextos, son fundamentales para ampliar nuestro mundo. Si no conozco la realidad de los demás siempre voy a pensar que todos viven lo mismo que yo, y eso, de alguna manera nos vuelve ciegos”. En la misma línea, Pablo Jiménez, también coordinador, agrega: “estos espacios nos ayudan a visualizar con fuerza que la convivencia es un tema crítico que nos necesita a todos. Mejorar los espacios educativos a nivel país es un compromiso que requiere acciones individuales, pero también, y más trascendental aún, requiere que nos organicemos en acciones colectivas”.
En un contexto donde los desafíos de la convivencia escolar se han agudizado, iniciativas como esta cumbre representan una buena noticia y un paso decidido hacia la corresponsabilidad y la transformación educativa.













